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Ayer vi sus
ojos,
estaban tristes llenos de dolor,
no me lo podía creer,
sentí un vacío por dentro,
y un vuelco al corazón.
En un instante mi entorno,
y todo dentro de mi
cambio,
pero así, retome fuerzas,
y en silencio, sin hacer mucho ruido,
me le acerque lentamente, le dije:
No llores, estoy junto a ti,
siente y ve más halla,
de lo que puedan ver tus ojos,
de lo que puedan sentir tus manos,
de lo que pueda sentir tu alma,
sin ser dañada.
¡Mira!, mira a tu alrededor,
y observa, ¡observa!
que todo brilla con luz propia,
que a pesar de todo la vida es bella.
Mira como el viento,
eleva los pétalos de flores,
y va llevando su extraordinario perfume,
a cada
rincón
de este mundo.
Mira las maravillas que la vida tiene,
existe un paraíso eterno,
no todo se a perdido,
no todo se a acabado en este mundo.
Aun quedan dentro de nuestros corazones el
amor,
ese que vivirá en eterno,
y junto a el, la fe y la esperanza,
que nos dan fuerza,
y nos ayudan a ver las cosas de diferente manera,
con paciencia y espera.
¡No!; claro que no,
no todo esta perdido,
porque es hermoso vivir bajo este cielo,
donde veo salir el sol a diario,
y siento como calienta nuestros cuerpos.
¡No!, no todo esta perdido,
se ve cuan grande es Dios,
en cada cosa y en todo momento,
y tu corazón a un late dentro de tu pecho.
¡No! no todo esta perdido,
todo tiene vida,
la tierra, el aire, las estrellas, y el cielo,
como alumbran nuestro interior,
como alumbran en la noche oscura,
la luz de los luceros,
¡No! no todo esta perdido,
de la tierra brota la hierva fresca,
y nace un manto de colores,
de las mas bellas flores,
formando un gran lecho.
¡No! no todo esta perdido,
el aire con su brisa suave,
acaricia nuestra piel,
acaricia nuestro cuerpo,
se siente que tiene vida,
se siente que dentro de nuestro ser,
esta el alma y Dios la ama.
¡Sonríe, sueña y vuelve a volar!.
¡Levanta tus alas!,
y vuela por este inmenso paraíso terrenal,
surcando valles y montañas,
y respira,¡respira!...,
porque Dios quiere que lo hagas.
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